Todo cambia, el tiempo, la tendencia, la opinión, la vida en general, es eso...cambio constante.
Lo realmente interesante es la forma en la que se suceden estos cambios, a veces casi sin pasar,
de manera paulatina, lo que suele hacerlos mas llevaderos mas fáciles de asumir, pero en otras ocasiones pasan sin mas, de golpe, como una ola que lo sacude todo y te deja empapado y tiritando, como una tormenta de verano mojando el asfalto y calmando la temperatura un instante para luego aumentarla con la evaporación. El origen de este cambio puede ser una persona, alguien que no esperas pero que aparece y sin darte cuenta ha cambiado algo, al principio suele ser algo pequeño, pero solo es el principio del comienzo, y en estas me hallo ahora mismo, tratando de describir como me siento sin demasiado éxito.
Un día alguien entra en tu casa, saluda a tu perro y en cuestión de un rato no quieres que vuelva a salir por esa puerta blanca, te habla de libros, películas y series, y todo te resulta tan familiar que asusta y tranquiliza casi a partes iguales, se ríe y te hace reír, reís juntos, el tacto es fácil, la mirada sincera, te dice que no quiere mas dramas en su vida, y tu te esforzaras en darle comedias entretenidas.
Sigue hablando y no quieres que deje de hacerlo, todo cambia, el color de las paredes, el tono de llamada, y la compañía, ella no pensaba en alguien como tu y tu estabas esperándola sin saberlo, y un cumulo de casualidades (pues obviaremos el efecto del destino en esta historia) la lleva hasta tu puerta, ahora solo quiero mas, mas cambio, mas momentos de King Kross, Zoey, Olvido y por supuesto TU.
Aguja y tinta, demonios, pasiones, miedos, reflexiones, perversiones, placer, insatisfacción, fuego y hielo a partes iguales...por Marco Quesada.
domingo, 4 de agosto de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Poema primero.
Me gusta la pasión que inunda tus ojos
la ira contenida que emana de tus poros
los besos caducados detrás de tus dientes ávidos de sangre
tus gemidos ahogados rayando el placer...
obviando la locura.
Tu verbo ininteligible entre bostezos de pesadilla
tu verso mortal
nuestra mutua forma de odiarnos sin soltarnos
tus lagunas de olvido selectivo
tu saldo
tu estrecha cintura hipnótica
mis maños manchadas con la sangre de tus idilios
tu
yo
y ahora nunca.
Hablando en términos absolutistas
absolutamente nunca he dejado de pensar en tu tinta
la tinta que inunda mis pulmones con mensajes de socorro
tu auxilio
mi ahogo en la gris rutina
tus pasos reventando mi esperanza
tu huida
tu lucha
mi muerte
tu río sin llorar
mi abstracta seguridad
mi elocuente discurso.
Las barbaridades hechas,
dichas y sentidas.
Las ruinas,
el tiempo
la distancia y el olvido.
la ira contenida que emana de tus poros
los besos caducados detrás de tus dientes ávidos de sangre
tus gemidos ahogados rayando el placer...
obviando la locura.
Tu verbo ininteligible entre bostezos de pesadilla
tu verso mortal
nuestra mutua forma de odiarnos sin soltarnos
tus lagunas de olvido selectivo
tu saldo
tu estrecha cintura hipnótica
mis maños manchadas con la sangre de tus idilios
tu
yo
y ahora nunca.
Hablando en términos absolutistas
absolutamente nunca he dejado de pensar en tu tinta
la tinta que inunda mis pulmones con mensajes de socorro
tu auxilio
mi ahogo en la gris rutina
tus pasos reventando mi esperanza
tu huida
tu lucha
mi muerte
tu río sin llorar
mi abstracta seguridad
mi elocuente discurso.
Las barbaridades hechas,
dichas y sentidas.
Las ruinas,
el tiempo
la distancia y el olvido.
Poema segundo.
Doy la espalda a mi almohada y transcribo madrugadas inertes,
palpita la televisión con anuncios de tele-tienda.
Secuestrando puertas, almacenando minutos en horas desesperadas,
tal vez necesite a alguien que me calme,
que me lama las heridas, que me susurre suave al oído que todo fluye,
que no huya de mi y que no se sienta a esperar mis mejores momentos.
que no me asuste, que no me aísle.
Me pregunto si estoy preparado para renunciar a mi egoísmo,
si seré capaz de abrir las puertas y entregar las llaves. Si existe
alguien capaz de robarme el aliento,
de flotar por mis venas depurando mi sangre,
si alguien vaga por ahí huérfana de mi,
cantando All i want entre dientes mientras espera el autobús...
Sentencio a la almohada a dormir en el suelo pues es cómplice de mi insomnio.
...alguien cuya piel sea adictiva y anestésico local para mis labios secos,
cuyo olor se impregne en mis cortinas de humo,
que pueda y quiera,
que quiera poder,
y pueda querer a este caminante que cada mas flaco se sabotea día a día
sin excepción de un Lunes liquido, un Lunes intravenoso que envenena mi vida de realidad.
palpita la televisión con anuncios de tele-tienda.
Secuestrando puertas, almacenando minutos en horas desesperadas,
tal vez necesite a alguien que me calme,
que me lama las heridas, que me susurre suave al oído que todo fluye,
que no huya de mi y que no se sienta a esperar mis mejores momentos.
que no me asuste, que no me aísle.
Me pregunto si estoy preparado para renunciar a mi egoísmo,
si seré capaz de abrir las puertas y entregar las llaves. Si existe
alguien capaz de robarme el aliento,
de flotar por mis venas depurando mi sangre,
si alguien vaga por ahí huérfana de mi,
cantando All i want entre dientes mientras espera el autobús...
Sentencio a la almohada a dormir en el suelo pues es cómplice de mi insomnio.
...alguien cuya piel sea adictiva y anestésico local para mis labios secos,
cuyo olor se impregne en mis cortinas de humo,
que pueda y quiera,
que quiera poder,
y pueda querer a este caminante que cada mas flaco se sabotea día a día
sin excepción de un Lunes liquido, un Lunes intravenoso que envenena mi vida de realidad.
Remembering Ruby
Como abrir las ventanas y subir las persianas un domingo cualquiera de Abril y dejar que entre el sol,
que la brisa marina penetre en el salón, que el susurro del mar se acomode en el sofá...
...eres la calma y la tempestad.
Has entrado sin llamar.
Eres como un baño de espuma, caliente y relajante.
Eres turbia e inestable, divinidad carnal, magia negra...eres pasado, presente y futuro de mis huesos.
Mi amigo duerme tranquilo en el suelo esperando como yo a que llegues de donde quiera que te encuentres
preguntándote humilde e insegura si estas letras hablan de tu locura, y no pueden mas que tratar de describir
una ínfima parte de lo maravillosa que eres para mi.
Quizá aun no conozca las palabras adecuadas para conseguir que te materialices y dejes de ser solo un ideal, un trazo sobre el papel.
que la brisa marina penetre en el salón, que el susurro del mar se acomode en el sofá...
...eres la calma y la tempestad.
Has entrado sin llamar.
Eres como un baño de espuma, caliente y relajante.
Eres turbia e inestable, divinidad carnal, magia negra...eres pasado, presente y futuro de mis huesos.
Mi amigo duerme tranquilo en el suelo esperando como yo a que llegues de donde quiera que te encuentres
preguntándote humilde e insegura si estas letras hablan de tu locura, y no pueden mas que tratar de describir
una ínfima parte de lo maravillosa que eres para mi.
Quizá aun no conozca las palabras adecuadas para conseguir que te materialices y dejes de ser solo un ideal, un trazo sobre el papel.
Huida
Hoy doy por concluido mi viaje por el inframundo, y por tanto esta será la última vez que escriba en este cuaderno de bitácora.
He visto gente de artificio, he visto fuego entre las sombras y veneno escapando de alguna sonrisa.
He navegado por el río Estigia y he regresado para contarlo, he bebido sangre helada y he sido capaz de dejarlo.
He vivido engañado y sumido en una realidad absurda creada con el único fin de aletargar el espíritu rebelde de esta nuestra generación.
He desafiado a la gravedad en varias ocasiones y cuento mis intentos por derrotas, he sido uno más sin darme cuenta de lo que equivocado que estaba.
He creído en el amor, ahora he crecido y creo en la química, en la física y algo en el destino.
He dejado de escribir.
He lamentado mi juventud e inexperiencia frente a cientos de situaciones, he abandonado la autocompasión,
he comprendido que no se deben obviar las palabras y mucho menos si van ancladas a sentimientos.
He vuelto a escribir.
He aprendido que he aprendido muy poco, y que los errores se van sumando, que hacerse fuerte sobre ellos es de lo que se trata todo esto y que hay días mejores.
He entendido que alguien que estuvo siempre ahí puede cambiar de color sin saber muy bien por que.
He reflexionado, y quizá no haya servido de mucho...
He visto gente de artificio, he visto fuego entre las sombras y veneno escapando de alguna sonrisa.
He navegado por el río Estigia y he regresado para contarlo, he bebido sangre helada y he sido capaz de dejarlo.
He vivido engañado y sumido en una realidad absurda creada con el único fin de aletargar el espíritu rebelde de esta nuestra generación.
He desafiado a la gravedad en varias ocasiones y cuento mis intentos por derrotas, he sido uno más sin darme cuenta de lo que equivocado que estaba.
He creído en el amor, ahora he crecido y creo en la química, en la física y algo en el destino.
He dejado de escribir.
He lamentado mi juventud e inexperiencia frente a cientos de situaciones, he abandonado la autocompasión,
he comprendido que no se deben obviar las palabras y mucho menos si van ancladas a sentimientos.
He vuelto a escribir.
He aprendido que he aprendido muy poco, y que los errores se van sumando, que hacerse fuerte sobre ellos es de lo que se trata todo esto y que hay días mejores.
He entendido que alguien que estuvo siempre ahí puede cambiar de color sin saber muy bien por que.
He reflexionado, y quizá no haya servido de mucho...
domingo, 3 de marzo de 2013
Marzo
Entonces...¿lo recuerdas?.
Eran tiempos mejores, ahora la alargada sombra y las humeantes y húmedas cenizas dejan constancia de aquel tiempo, aquel tiempo en el que las cosas simplemente sucedían con asombrosa facilidad,
el sol brillaba mas alto y las tormentas arreciaban con violencia contra los humildes ventanales de la casa de la playa.
Hoy todo luce con menos esplendor, pero con el encanto de lo usado, o tal vez sean nuestros ojos que enturbiados de melancolía distorsionan el aquí y ahora, pero creo que aquellos días olían mejor, sin duda,
recuerdo el olor a café recién hecho entre las sabanas, y el concierto de tus pies descalzos bailandome una sonrisa, y dibujandome un despertar.
A veces tengo serias dudas de si fue real, si realmente nosotros estuvimos allí, protagonizando aquella historia, o fuimos solo unos tu y yo de otro tiempo, hemos cambiado demasiado, nos pesan demasiado las preguntas como para ser libres como fuimos entonces, nos lastran demasiados reproches, nos separan demasiados kilómetros, tu y yo solo supimos existir a dos centímetros de distancia, separados solo somos polvo y humo que se inhala e intoxica, envenena los días y consume las ganas.
Para serte sincero recuerdo cada instante, pero intento no hacerlo, trato de pensar poco en el pasado porque me entristece lo cobardes que fuimos, primero tu y luego yo, o al revés no estoy seguro de quien se rindió primero, pero eso ya no importa, pues esto no es mas que una canción de despedida, un largo punto y final a nuestra historia.
Eran tiempos mejores, ahora la alargada sombra y las humeantes y húmedas cenizas dejan constancia de aquel tiempo, aquel tiempo en el que las cosas simplemente sucedían con asombrosa facilidad,
el sol brillaba mas alto y las tormentas arreciaban con violencia contra los humildes ventanales de la casa de la playa.
Hoy todo luce con menos esplendor, pero con el encanto de lo usado, o tal vez sean nuestros ojos que enturbiados de melancolía distorsionan el aquí y ahora, pero creo que aquellos días olían mejor, sin duda,
recuerdo el olor a café recién hecho entre las sabanas, y el concierto de tus pies descalzos bailandome una sonrisa, y dibujandome un despertar.
A veces tengo serias dudas de si fue real, si realmente nosotros estuvimos allí, protagonizando aquella historia, o fuimos solo unos tu y yo de otro tiempo, hemos cambiado demasiado, nos pesan demasiado las preguntas como para ser libres como fuimos entonces, nos lastran demasiados reproches, nos separan demasiados kilómetros, tu y yo solo supimos existir a dos centímetros de distancia, separados solo somos polvo y humo que se inhala e intoxica, envenena los días y consume las ganas.
Para serte sincero recuerdo cada instante, pero intento no hacerlo, trato de pensar poco en el pasado porque me entristece lo cobardes que fuimos, primero tu y luego yo, o al revés no estoy seguro de quien se rindió primero, pero eso ya no importa, pues esto no es mas que una canción de despedida, un largo punto y final a nuestra historia.
miércoles, 9 de enero de 2013
Diario de un adicto.
Se acabaron las medias tintas,
no hay margen de error,
ahora bajo este manto de estrellas
que nos envuelve e ilumina,
somos huérfanos y hemos de ser valientes
e incluso despiadados.
Estamos solos ante el peligro,
baja las persianas y cierra las ventanas
para que no se escape el aire viciado
de ilusión y ni una sola de las miles
de ideas que hierven en mi cabeza.
Se me hace difícil pensar en que hacer
primero, he de ordenar mis ideas,
ya no somos humanos,
ya no somos niños,
no se que somos pero desde luego
lo descubriremos pronto.
Hemos perdido la perspectiva de las cosas
verdaderamente importantes tantas veces
que resulta complicado identificarlas,
entonces en la mas oscura de las horas
hay algo que hace contraer los músculos
y contener el aliento,
en mi caso suele ser algo pequeño,
una canción, una débil sonrisa,
o la irrupción inesperada de alguien
nuevo en tu vida.
Porque son esas cosas, las pequeñas,
las que solemos pasar por alto,
las que de verdad marcan la diferencia.
no hay margen de error,
ahora bajo este manto de estrellas
que nos envuelve e ilumina,
somos huérfanos y hemos de ser valientes
e incluso despiadados.
Estamos solos ante el peligro,
baja las persianas y cierra las ventanas
para que no se escape el aire viciado
de ilusión y ni una sola de las miles
de ideas que hierven en mi cabeza.
Se me hace difícil pensar en que hacer
primero, he de ordenar mis ideas,
ya no somos humanos,
ya no somos niños,
no se que somos pero desde luego
lo descubriremos pronto.
Hemos perdido la perspectiva de las cosas
verdaderamente importantes tantas veces
que resulta complicado identificarlas,
entonces en la mas oscura de las horas
hay algo que hace contraer los músculos
y contener el aliento,
en mi caso suele ser algo pequeño,
una canción, una débil sonrisa,
o la irrupción inesperada de alguien
nuevo en tu vida.
Porque son esas cosas, las pequeñas,
las que solemos pasar por alto,
las que de verdad marcan la diferencia.
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